Una nueva lectura del storytelling en comunicación científica

Cómo construir historias que fomenten la confianza en la ciencia que contamos
Texto 'What's your Story?' escrito en una tipografía vintage sobre papel con una máquina de escribir, en blanco y negro.
¿Cuáles son las historias sobre ciencia que construimos?

Las historias tienen el poder de acercarnos a temas complejos, de aterrizar lo abstracto en lo ordinario, de hacernos sentir emociones y de identificarnos con sus personajes. Contar historias es, por tanto, una vía para hacer la ciencia más accesible, memorable y significativa para la sociedad. 

Todas estas posibilidades hacen que cada vez hablemos más del storytelling como una herramienta para fomentar la confianza social en la ciencia. Pero, como apunta Inti Josue Chachipuendo-Contero en un artículo publicado en la revista Science Communication, las historias por sí mismas pueden resultar insuficientes para contribuir al proceso de construcción de relaciones de confianza. Un contenido puede ser accesible o atractivo sin ser creíble o dejando lugar a dudas sobre la evidencia, la experiencia o las motivaciones que hay detrás.

El autor propone una nueva lectura del storytelling donde las historias no se asumen como inherentemente confiables, sino que se construyen para ser merecedoras de confianza. 

Los pilares que sostienen la credibilidad de las historias sobre ciencia

Comunicar ciencia es un encuentro entre quien comunica, la audiencia objetivo, formatos, plataformas, mensajes, instituciones y contextos culturales. A la hora de construir una historia que ayude a confiar en la ciencia, no debemos olvidarnos de todos estos personajes y su papel en la trama para llegar al desenlace deseado. 

El autor del artículo señala que construir narrativas que inviten a confiar en ellas requiere alinear 4 pilares base: 

  1. Inteligibilidad. Las historias han de ayudar a entender qué sabemos y qué no, cómo lo sabemos y por qué importa. No deben simplificar en exceso ni eliminar las complejidades de la ciencia como su incertidumbre, limitaciones o evidencias. 
  2. Credibilidad. Las historias atractivas no son, necesariamente, verosímiles. Las historias creíbles deben cuidar el formato, ser transparentes y estar respaldadas por la evidencia científica, la experiencia e identidad de las fuentes y las motivaciones de quien comunica.
  3. Resonancia cultural. Las narrativas científicas conviven y compiten con otras formas de interpretar el mundo. Así, la resonancia cultural trata de conectar el conocimiento científico con los valores, lenguajes, memorias, identidades, conocimientos y maneras de entender el mundo del público. Esto es especialmente importante en contextos donde se ha debilitado la confianza social. 
  4. Legitimidad de portavoces. La ciencia llega a través de mediadores con una legitimidad que depende del contexto comunicativo y que no debe confundirse con su visibilidad: el personal investigador puede aportar autoridad por su conocimiento especializado mientras que las y los pacientes, por ejemplo, pueden hacerlo por su experiencia. La distinción entre legitimidad y visibilidad cobra aún más importancia en las redes sociales, donde se tiende a amplificar el contenido sin garantizar su veracidad.

El objetivo final no puede ser simplemente comprender o creer una historia, sino utilizar el conocimiento que transmite en decisiones y contextos reales. 

¿Cómo construimos estos pilares en la práctica?

Antes de lanzarnos a pensar la historia, debemos reflexionar sobre qué resultados o tipo de confianza buscamos, cómo se construye el mensaje, qué experiencias, valores y contextos culturales influyen en su interpretación, quién puede mediar con legitimidad o cómo garantizar rigor, evidencia y transparencia.

Algunas recomendaciones prácticas:

  • Evaluar la comprensión, credibilidad y conexión con la audiencia en lugar de centrarnos en el alcance o visibilidad del contenido. 
  • Adaptar formatos, relatos y estrategias a cada contexto, en lugar de buscar una fórmula narrativa única independientemente del tema, la plataforma o el público. 
  • Identificar y colaborar con mediadores que conecten con cada comunidad de manera confiable. 
  • Investigar más sobre cómo se construye la confianza en diferentes comunidades y contextos, especialmente allí donde la legitimidad institucional no puede darse por sentada. 
  • Entender que la confianza es un proceso de construcción a largo plazo a través de la escucha sostenida, la coherencia y la presencia continuada, y que no se trata de un objetivo o una respuesta puntual a la desinformación o a controversias.